A lo largo de los capítulos analizados se ha visto cómo la calidad tiene implicaciones de cambio cultural profundo en la organización; este cambio requiere de una vivencia congruente y constante de valores y actitudes renovados por parte de los involucrados en el proceso de esta naturaleza. En este último capítulo se hace referencia a las implicaciones menos tratadas hasta ahora, éstas son:
*Crítica y autocrítica
*Valorar la diversidad
*Los consensos
*La relevancia
*La justicia
*La credibilidad en nuestros alumnos
*El compartir logros
No debemos olvidar que el punto de partida de todo proceso de mejoramiento de la calidad es la insatisfacción de lo que se tiene. La crítica es parte constitutiva del mejoramiento de la calidad, la única condición es que ésta genere sugerencias, sea creativa, constructiva y conduzca a que todos mejoremos.
Para que realmente pueda darse un proceso de crítica y autocrítica, en un ambiente de libertad, es necesario que esto se trate abiertamente en las reuniones de equipo al iniciar un proceso de mejoramiento de la calidad. Por otra parte la pluralidad de puntos de vista es lo que enriquece la posibilidad de encontrar soluciones, esto genera dos exigencias: ambiente de libertad en el que uno sienta que puede expresarse tal como es y actitud de respeto a las opiniones y visiones de los otros.
Por lo tanto será importante aprender a valorar la diversidad de opiniones y llegar al consenso entre personas que piensan diferente. El beneficiario será la referencia obligada de todo proceso de mejoramiento de la calidad, es quien motiva el plan, por lo tanto debemos procurar atenderlo mejor. Algunos estudios son muy claros en señalar que la falta de relevancia de los aprendizajes que ofrece la escuela explican buena parte de su falta de calidad, lo que se debe considerar verdaderamente relevante son las habilidades para:
*Comprender la lengua escrita.
*Expresarse por escrito.
*Razonar.
*Resolver problemas.
*Analizar.
*Evaluar opciones
*Allegarse información.
Esto implica poner un mayor énfasis sobre las habilidades que sobre los conocimientos y privilegiar aquello en que los alumnos se interesan de manera especial. Se ha descubierto en investigaciones recientes que los niños aprenden más cuando los maestros creen más en ellos, porque muchas veces en poblaciones en situación de pobreza los maestros tienden a reducir las exigencias sobre los alumnos y sobre ellos mismos, conformándose con muy poco.
Es fundamental recordar que para lograr un buen aprendizaje tenemos aliados importantes: los padres y la comunidad, los cuales tienen el mismo objetivo. En educación, la verdadera medida de la calidad se encuentra en la extensión del movimiento a otras escuelas de la región, a otras regiones y al sistema educativo como un todo. Si logramos esto, estaremos propiciando una transformación del sistema educativo.
Comentario:
En este último capítulo se presentan en conjunto y de manera sintetizada los conceptos que venimos analizando desde capítulos anteriores. Considero que es una buena táctica el elaborar un libro de esta forma, pues uno refuerza los conocimientos adquiridos a lo largo de la lectura, tanto al leer este capítulo como al leer la conclusión. Debo decir que este libro me gustó, ya que complementé variada información que ya tenía de otras lecturas discutidas anteriormente en clases; además los términos y de lo que aquí se habla son fáciles de entender y tiene mucho que ver con nuestra vida cotidiana como actores escolares. Siento que este capítulo tiene mucho en común con los comentarios que hace poco acabo de leer de cuatro personas que participaron en la elaboración del libro “Contra la pared”, puesto que ellos hablan de la dimensión de problemas que presenta la educación en nuestro país; considerando términos como la evaluación, la calidad, la participación de los padres de familia en la educación de sus hijos, entre otros.
Bibliografía:
Schmelkes, S. (1995). Capítulo X.-Algunas implicaciones de la calidad. En Hacia una mejor calidad de nuestras escuelas. (pp. 117-125).México: SEP.